Wicket y sus hermanos encuentran un viejo carro de combate en el bosque, y la señora Kaink les explica que el carro, construido hace mucho tiempo por su bisabuelo, permitió a los ewoks derrotar a los duloks y expulsarlos al pantano. Inspirado por su heroico antepasado, Wicket reconstruye el carro con la esperanza de devolverle su antigua gloria.