Chocolat usó su magia para mejorar su helado y, oh, no, su proceso de uso de la magia ha sido presenciado por una niñita llamada Sophia. Presa del pánico, Chocolat intentó ocultar todo el asunto... en vano. ¡Y ahora la niñita parecía TAN ansiosa por aprender magia de ella! ¿Podrá Chocolat salir del lío que creó... otra vez?