Chocolat y Vanilla tienen que pasar tres pruebas que les hace el unicornio antes de que esté dispuesto a darles su cuerno. Ojos que puedan discernir la verdad, coraje de corazón ante lo desconocido y la tercera prueba, que probablemente no tengan que pasar ya que el mundo mágico puede que ya no exista... Pierre aparece, ya no como él mismo, sino como el Rey de las Tinieblas, ¡y está aquí para reclamar tanto el mundo mágico como el de los ogros!