Jett y mascota Jett viajan hasta Francia para entregarle a una niña llamada Sandrine un detector de trufas. Este aparato ayudará a su cerdito Snouty a encontrar trufas más fácilmente. Pero cuando van al bosque a probarlo, Snouty y mascota Jett desaparecen en un laberinto de túneles subterráneos.