Pronto será el edificio más “ecológico” dentro del sistema LEED de certificación de edificios sostenibles. Estará construido con POLLI-Bricks, unos bloques hechos con botellas de plástico recicladas, que son capaces de resistir los tifones y terremotos más fuertes de Taiwán.
El edificio será traslúcido y estará construido en su totalidad con productos de desecho.