Enviado por J.J., ‘El Potro’ logra dar con el paradero de Alexandra y se la lleva a la fuerza con tal de que evitar que entregue información a la DEA.
Alexandra les pide a los agentes de la DEA que paren en un punto de la carretera para que ella y su mamá hagan uso del baño, cuando de repente se le aparece ‘El Potro’, enviado por J.J., para alejarla de Ramos y Durán, evitando que pueda dar más información de todos los movimientos de su esposo.
Ella intenta evadirlo pero hace una llamada que la conecta nuevamente con J.J., quien ha logrado evadir un nuevo atentado por parte de Abel Mahecha y sus secuaces en su propia celda, dejándolo algo herido.
Alexandra queda confundida pero decide continuar con ‘El Potro’ para no “embarrarla” con J.J., sin embargo en un ataque de ira de él termina llevándosela en un carro a un rumbo desconocido.
En un mundo donde las historias sobre narcotráfico han cautivado a millones, 'Dear Killer Nannies: Criado por sicarios' se destaca como una serie que ofrece una perspectiva única e íntima. Esta producción argentina nos sumerge en la vida de Juampi, el hijo del infame Pablo Escobar, presentándonos su infancia envuelta en lujos y custodiada por sicarios que actúan como sus "nannies".
Desde los primeros episodios, queda claro que Juampi enfrenta un conflicto interno profundo. En el primer episodio lo vemos crecer rodeado de violencia y opulencia - una combinación que solo puede ofrecer el mundo de un capo del narcotráfico. La percepción idealizada de su padre como benefactor se va desvaneciendo, dejando paso a la dura realidad: su progenitor es un bandido temido mundialmente.
La serie no solo explora las complejidades familiares sino también el peso aplastante del apellido Escobar. A medida que avanza la trama, especialmente en episodios como el segundo y tercero, Juampi lucha con la verdad sobre su padre mientras intenta distanciarse de un legado peligroso que amenaza con consumirle. Este dilema moral se convierte en el eje central alrededor del cual gira toda la narrativa.