El capo logró ganarse el respeto de los presos y montar una red de narcotráfico para distribuir droga a Estados Unidos.
Urrego llama a su sobrino para darle la responsabilidad de cuidar sus negocios, pero principalmente para pelear la guerra que se avecina contra ‘El potro’ y Lorenza. En silencio, el capo vallecaucano empezó a trabajar para desquitarse de J.J. y de ‘El potro’.
Los comandantes Galeno y Mahecha buscan la mejor manera de armarse y estar preparados para lo que se venga al interior de la cárcel, pues serán tiempos difíciles. Además, desean quitarle los celulares a J.J., pues sienten que está tomando poder al interior del plantel, pero nada sale como lo planean.
Más tarde, Alias J.J. le hace un atentado a ‘El piojo’ para quitarse esa amenaza de encima y convertirse en uno de los caciques de la cárcel capital. Con ayuda de Jennifer, logró montar una red de narcotráfico con la que llevó droga a Estados Unidos.
En un mundo donde las historias sobre narcotráfico han cautivado a millones, 'Dear Killer Nannies: Criado por sicarios' se destaca como una serie que ofrece una perspectiva única e íntima. Esta producción argentina nos sumerge en la vida de Juampi, el hijo del infame Pablo Escobar, presentándonos su infancia envuelta en lujos y custodiada por sicarios que actúan como sus "nannies".
Desde los primeros episodios, queda claro que Juampi enfrenta un conflicto interno profundo. En el primer episodio lo vemos crecer rodeado de violencia y opulencia - una combinación que solo puede ofrecer el mundo de un capo del narcotráfico. La percepción idealizada de su padre como benefactor se va desvaneciendo, dejando paso a la dura realidad: su progenitor es un bandido temido mundialmente.
La serie no solo explora las complejidades familiares sino también el peso aplastante del apellido Escobar. A medida que avanza la trama, especialmente en episodios como el segundo y tercero, Juampi lucha con la verdad sobre su padre mientras intenta distanciarse de un legado peligroso que amenaza con consumirle. Este dilema moral se convierte en el eje central alrededor del cual gira toda la narrativa.