El narcotraficante no va a dejar que su sobrino se salga con la suya y por eso decide quitarle la vida a la pareja del joven para darle una supuesta lección.
Luego de entrar a la cárcel, Urrego está decidido a cobrar venganza por lo que su sobrino le hizo y ni piensa dejar que él se quede con todo su dinero y riquezas. Por esta razón, envía a un sicario para que asesine a la pareja de su sobrino y así lo efectúa.
Victor, sobrino de Urrego, queda devastado al ver semejante escena y, luego de pensarlo mucho, decide que lo mejor es entregarse a las autoridades.
Mientras tanto, Popeye se entera que Ana María ya sabe que fue él quien le quitó la vida a su padre y que está averiguando todo para poder hallarlo culpable.
En un mundo donde las historias sobre narcotráfico han cautivado a millones, 'Dear Killer Nannies: Criado por sicarios' se destaca como una serie que ofrece una perspectiva única e íntima. Esta producción argentina nos sumerge en la vida de Juampi, el hijo del infame Pablo Escobar, presentándonos su infancia envuelta en lujos y custodiada por sicarios que actúan como sus "nannies".
Desde los primeros episodios, queda claro que Juampi enfrenta un conflicto interno profundo. En el primer episodio lo vemos crecer rodeado de violencia y opulencia - una combinación que solo puede ofrecer el mundo de un capo del narcotráfico. La percepción idealizada de su padre como benefactor se va desvaneciendo, dejando paso a la dura realidad: su progenitor es un bandido temido mundialmente.
La serie no solo explora las complejidades familiares sino también el peso aplastante del apellido Escobar. A medida que avanza la trama, especialmente en episodios como el segundo y tercero, Juampi lucha con la verdad sobre su padre mientras intenta distanciarse de un legado peligroso que amenaza con consumirle. Este dilema moral se convierte en el eje central alrededor del cual gira toda la narrativa.