Tras el hallazgo del cadáver de un joven programador informático brutalmente asesinado, los detectives de Homicidios Stevie Hall y Jack Cooper se ven envueltos en una intriga llena de giros que les lleva a recorrer sus últimos días fatales, al tiempo que siguen lidiando con sus propias vidas personales, que se encuentran en una espiral descendente. A través de los oscuros mundos de la adicción, las cámaras web y las publicaciones en sitios web de venganza, los detectives trabajan sin descanso para dar con el asesino. Mientras tanto, Jack afronta las consecuencias de las revelaciones sobre su relación con Marc Savage. Como sigue viviendo en su piso, Jack debe llegar a un acuerdo con Marc que no la deje en la calle y que permita a Marc mantener intacta su vida familiar.