Reiko asiste a la boda de Sawamura Yuri, a quien aprecia como a una hermana. El novio es Hosoyama, asesor de un amigo de la familia. Cuando Yuri es atacada y herida en su habitación durante la fiesta, Reiko se arriesga a que se revele su identidad para ayudar con el caso. Pero cuando se descubre que la escena del crimen es una habitación perfectamente cerrada, Reiko es sospechosa de ser cómplice.