Timmy aprende rápido a ser cuidadoso con lo que se desea cuando pide volverse adulto. En vez de convertirse en el fornido y musculoso Timmy grande de sus sueños, lo transforman en un señor enano, calvo y con la espalda peluda. Para empeorar las cosas, como los Padrinos Mágicos sólo trabajan con niños, Cosmo y Wanda tienen que partir. Timmy deberá encontrar su niño interior para volver a la normalidad. Si no lo logra podría perder para siempre a Cosmo, Wanda y su niñez.