Timmy tiene un día difícil sin sus padrinos al perderse el autobús a la escuela, empaparse bajo la lluvia y ser golpeado por bolas de voleibol en la clase de gimnasia. Al estar celoso de sus padrinos por su maravilloso estilo de vida, Timmy se convierte en un padrino de hadas, mientras que Cosmo y Wanda se convierten en niños comunes. Sin embargo, Timmy descubre que ser un padrino tiene más responsabilidad.