La capital ha sido invadida por demonios de llamas controlados por arañas y convertida en un campo de batalla. Mientras los cazadores de fuego y los perros de caza se reúnen, Myaraku le ordena a Touko que "huya con Kun", pero ella corta al demonio de las llamas en dos con una hoz, que también es un recuerdo del padre de Koushi y Hinako. Touko alcanza su límite durante la batalla, y Myoraku, que la protege a pesar de estar herida, es rescatada de su situación por Rooroku, Mizore, Koushi e Hinako, quienes acuden corriendo al lugar. Mientras tanto, en la semiconsciencia de Touko, escucha la voz del Cometa Milenario (Fuego parpadeante) regresando a la tierra.