La madre de una joven surfista acude a William para hablarle de su hija, que muestra síntomas de drogadicción, a pesar de que según las pruebas que le han hecho está limpia. William, decidido a investigar, descubre que la chica y sus amigas son «muleras» que se dedican a introducir heroína en los Estados Unidos a través de la frontera con México.