Debido a un error durante su primera batalla, Neeba se ve obligado a despedir a Jil del grupo. Aunque desanimado por el humillante despido, su deseo de conquistar a la deidad maligna no decae. Mientras Jil deambula por la ciudad de Meskia, que está llena de anticipación por la tercera temporada de expedición a la Torre, conoce a una chica misteriosa llamada Kaaya y a una joven de boca cerrada llamada Ahmey. Cuando Jil se entera de la visita del gran héroe el rey Gilgamesh a la ciudad, lleva a sus nuevos amigos a ver la procesión. Allí se encuentra accidentalmente con la figura de Neeba entre la bulliciosa multitud.