En su viaje, Jil y los demás pasan un letrero que indica un atajo. Pero el "atajo" resulta ser una serie de diferentes trampas que entorpecen sus esfuerzos por seguir adelante. Mientras que una de las trampas hace que su género cambie, la otra los obliga a usar disfraces de animales. Posteriormente llegan a la puerta final. ¡Pero pasar por esa puerta de salida resulta ser más difícil de lo que jamás habían imaginado!