Dave sospecha que su hija Hillary está embarazada cuando encuentra un test de embarazo en la basura. Pronto descubrirá que es de su mujer que quiere quedarse embarazada para superar así la depresión en la que ha caído tras haber sido despedida. Larry consigue clasificarse para la final del concurso regional de deletreo y Dave, deseoso de que su hijo consiga un trofeo, se convertirá en su preparador.