Spike está bañando a su hijo Tyke. Una vez que termina, lo deja en el porche para ir a buscar carne. Pero no va demasiado lejos antes de que las travesuras de Tom y Jerry hagan que Tyke se caiga al barro y se ensucie de nuevo. Después de ordenar a Tom que lo limpie, Spike le advierte que si vuelve a estar sucio cuando él regrese, lo hará pedazos. Al oír esto, Jerry intenta ensuciar él mismo a Tyke para meter a Tom en problemas.