Es de noche y un tren de circo pasa por la ciudad. Pero un bebé elefante está durmiendo demasiado cerca del borde del vagón en el que va, y sale rodando colina abajo, hacia una casa, y justo hacia la cesta de Tom. Sin darse cuenta por el cansancio, Tom se acurruca encima del elefante, que está debajo de la manta. El elefante se las arregla para huir rápidamente, y luego chupa la leche de Tom con su camión. Pensando que era Jerry, Tom va a la cocina. Jerry estaba bebiendo leche, pero no era de Tom. Pensando todavía que fue él, Tom se prepara para aplastar su tazón sobre él, cuando el elefante viene a su rescate. Los dos se esconden entonces de Tom en el armario y deciden gastarle una broma: Jerry pinta al elefante para que parezca una versión sobredimensionada de sí mismo...