Tom y Jerry escuchan en la radio sobre un oso que se ha escapado del circo y que siempre baila cuando suena la música. Cuando el oso llega a su casa, y la música empieza a sonar, toma a Tom como su reacio compañero de baile. Jerry, divertido, hace todo lo posible por mantener la música para poder seguir viendo cómo el oso bailarín lanza a Tom sin poder evitarlo.