Se encontró un cadáver aferrado a la quilla de un barco que regresaba a puerto. Los 5 pasajeros habían denunciado su desaparición en alta mar. Pero las primeras conclusiones de Gaëlle son irrefutables: ¡se trata de un asesinato! Sabiendo que la víctima había muerto en las 24 horas anteriores, el asesino debe ser uno de los tripulantes... Tom y Lola tendrán que utilizar la estrategia para desentrañar este nuevo enigma...