Tor era parecido al ‘far west’, pero sin sheriff. Varios grupos de personas de vida bohemia habían ido instalándose en una zona muy cercana al pueblo. Se alojaban en cabañas precarias y se apañaban con muy poco para salir adelante. Sansa prometió a varios de ellos la venta de terrenos. Tres meses después de su asesinato aparece un testigo que acusa del crimen a dos de los hippies.