El chef Komatsu le pidió a Toriko, la cazadora gourmet, que capturara un Galala Gator para una fiesta. Mientras buscaban a la bestia, notaron que todos los habitantes de la isla estaban actuando fuera de lugar, como si estuvieran persiguiendo. El Gator que buscaban no era lo que habían imaginado, sino algo dos veces más peligroso.