Desde el inicio de la invasión de Ucrania, el Kremlin lleva a cabo una propaganda virulenta. La brutalidad se está arraigando en la sociedad rusa: el número de asesinatos e intentos de asesinato está en su nivel más alto desde 2011. Las periodistas exiliadas Masha Borzunova y Evgeniya Zobnina analizan esta espiral de violencia.