Como era de esperar, el bielorruso Aleksandr Lukashenko ha ganado las elecciones presidenciales por séptima vez. El autócrata, aliado de la Rusia de Putin, que gobierna su país con puño de hierro y sofoca toda disidencia, ha sido reelegido con el 87,6 % de los votos. Se calcula que, desde las manifestaciones de 2020, casi medio millón de personas en edad de trabajar han huido del país.