El conservadurismo vuelve a ganar espacio en distintas partes del mundo. Desde Nueva York, Jean-Michel Scherbak trata de analizar el origen de este giro ideológico. Mientras ciertos sectores del nacionalpopulismo o de la alt-right recuperan modelos femeninos tradicionales, en Corea del Sur el movimiento 4B adopta una postura radicalmente opuesta. Por otro lado, Rusia y Hungría evidencian cómo la cultura puede transformarse en un vector clave del discurso conservador.