Los registros antiguos marcaron una modesta ciudad costera tunecina como la ubicación de una próspera metrópolis romana llamada Neapolis, pero durante siglos hubo poca evidencia arqueológica para respaldar tal afirmación. Todo eso cambió cuando una gran tormenta expuso las ruinas de antiguas calles y edificios debajo del Mar Mediterráneo. Expertos en ciencia forense arrojan luz sobre el ascenso y el declive del mayor imperio de la historia. ¿Qué nos revelarán los nuevos descubrimientos sobre la antigua Roma?.