A pesar de las apasionadas discusiones de Gib, el Sector Omega requiere que el equipo trabaje con su distanciado padre, Al, cuando la planta de fabricación de armas que él construyó es tomada por una organización terrorista doméstica con los empleados atrapados dentro. Harry y Helen deben aprender a trabajar en sincronía como nunca antes para neutralizar la amenaza, rescatar a los rehenes y sobrevivir a las disputas entre Gib y Al.