Una relación renuente que continúa a merced del fluir de las circunstancias. Noe, Hiromi y Aiko deciden tomar sus propias decisiones para cortar ese yo. La bicicleta de Shinichiro corre como si volara todo. Durante mucho tiempo, pareció que el bulto definitivamente se había derretido. Sin embargo, el entorno que los rodea permanece intrincadamente entrelazado.