Desde que Alan se divorció de su primera mujer, él y su hijo de diez años vivían con el tío Charlie. Charlie anuló su boda en Las Vegas cuando descubrió que su novia quería echar de casa a su hermano y su sobrino. Pero fue Alan quien se casó y el y su hijo abandonaron la casa de Charlie. Ahora, cuatro meses después, Alan se separa y vuelve a casa de Charlie que disfruta de su soltería y libertad.