Alan descubre en una caja fuerte del banco, un diario de Charlie en el cuál éste escribía sus sentimientos y pensamientos más profundos. Alan, completamente anonadado, no puede parar de leerlo. Mientras tanto, Walden decide, con ayuda de Evelyn, remodelar la casa completamente. A pesar de las advertencias que Alan le da a Walden sobre las verdaderas intenciones de su madre para con él, terminan en una situación comprometedora.