Tras la confirmación de la muerte de Kelton, el agente Daniel Lucas del FBI toma las riendas del caso de Sara Collins. Mei no está dispuesta a trabajar junto con el nuevo agente, sin embargo, éste utiliza todos sus contactos para atrapar al asesino de Kelton y Mei queda impresionada. Jeffrey les comunica a Marcy y Max que Sara aún se encuentra con vida. Por otra parte, Marcy intenta pagar la fianza de Ben pidiendo el dinero a su abuelo, el Senador Eugene Collins.