Becky y Rawdon llevan meses atrasados en el pago del alquiler así que Becky despliega sus encantos con Lord Steyne para tratar de conseguir dinero. Por su parte Amelia, que tampoco se encuentra en una buena situación económica, tendrá que tomar una difícil decisión.
Lord Steyne impulsa a Becky a lo más alto de la sociedad. Tanto ella como Rawdon son presentados al rey y después son invitados a cenar en la casa de Lord Steyne en una de las mejores mansiones de Londres. Este es el momento que Becky siempre ha esperado. Pero Rawdon es abordado por agentes judiciales, y Steyne aprovecha la oportunidad para estar a solas con Becky.