Francesco Demir se ve envuelto en un delicado caso relacionado con el tráfico de seres humanos por parte de la mafia. Durante la investigación conoce a Farah, una joven marcada por un destino atroz. Paralelamente al caso de Francesco, Viola Vitale empieza a frecuentar una granja regentada por un tal Raniero Sammartano. Francesco Demir no ve con buenos ojos la novedad, por lo que algo en él comienza a removerse y empieza a sentir algo profundo por Viola, además de su amistad.