Saen y Hee-Joo se acercan por fin a su verdadero yo. Caminando por la cuerda floja de las emociones, se embarcan en un taller de dos días en la oficina presidencial. Como si sus tres años de matrimonio no fueran suficientes, trabajan como un equipo fantástico, para sorpresa del resto del equipo. Pero de lo que Hee-Joo no se da cuenta es de que alguien la tiene en el punto de mira.