Las improbables colinas de cartón de huevos del sur de China parecen flotar en un mar de relucientes arrozales. Este es un paisaje lleno de sorpresas. Junto a los campesinos arando con búfalos hay ríos que ocultan cocodrilos enanos y salamandras gigantes, cormoranes entrenados que pescan peces para sus amos, murciélagos con gustos inusuales y monos que se esconden en cuevas. Pero este no es un parque natural Casi 300 millones de personas viven aquí, con una tradición de comer vida silvestre. Entonces, ¿qué fuerzas han moldeado este notable paisaje y cómo los granjeros y las criaturas salvajes logran coexistir entre las rocas y los arrozales?