Desde el extremo oriental de la Gran Muralla, la costa de China abarca 14,500 km y más de 5,000 años de historia. Este es un lugar de enormes contrastes: ciudades modernas futuristas que se codean con pueblos tradicionales con algas marinas, antiguas terrazas de té y humedales salvajes donde aún viven animales raros.
Aquí, los delfines blancos chinos, las grullas de corona roja, las víboras mortales, el esturión gigante y los monos con sables luchan para ganarse la vida ante la competencia de 700 millones de personas, la contaminación generalizada y la sobrepesca. Cómo China está manejando presiones tan conflictivas tiene lecciones para todos nosotros.