La negativa de Ryan a tragarse su orgullo y pedirle a su hermana entrometida un préstamo lo obliga a que considere buscar un trabajo. Wilfred lo convence de no hacerlo, pero cuando provoca que Ryan choque con otro coche, este último tiene que volverse creativo para poder pagar sus deudas. Mientras tanto, Wilfred corteja a una jirafa de peluche.