Ryan conoce a una hermosa mujer italiana y los dos congenian de inmediato. Él está gratamente sorprendido cuando, después de sólo dos días, ella le pide que la acompañe de regreso a Italia. Inspirado por la actitud apasionada y espontánea de Cinzia hacia la vida, Ryan pone su casa en alquiler y prepara sus maletas. Pero una crisis que pone en riesgo el trabajo de Jenna arruina sus planes. Wilfred le implora a Ryan que sacrifique su felicidad recién encontrada con el fin de ayudar a Jenna.