Cuatro soldados australianos son enviados a una misión secreta en un país en guerra, pero tras ser confundidos con estadounidenses acaban capturados por un grupo insurgente. Su vídeo como rehenes se vuelve viral y, de forma inesperada, los convierte en celebridades, obligándolos a replantearse su situación y el absurdo de la fama en medio del conflicto.