Golpes fuertes y extraños despiertan a una comunidad de vecinos. No es la primera vez que se oyen en el cuarto segunda, pero esta vez son diferentes y los vecinos se asoman a la mirilla. Un hombre friega sangre en el suelo y hay dos gemelas que se parecen como dos gotas de agua. Lo que parecía un plan doméstico se convierte en uno de los casos más sorprendentes a los que se han enfrentado los Mossos d’Esquadra. Un crimen tan grotesco como chapucero. ¿Qué ha pasado en el cuarto segunda?