En la década de 1990, con Río de Janeiro como telón de fondo, Evandro aspira a convertirse en un empresario de éxito. Sin embargo, un suceso catastrófico cambia su rumbo y le empuja a los bajos fondos de la delincuencia. Su mentalidad estratégica y sus habilidades no pasan desapercibidas para Morello, un investigador de las fuerzas del orden con tendencia a las acciones perjudiciales. Morello considera a Evandro un adversario respetable. Parece que ambos hombres sienten una atracción mutua hacia el peligro. Comienza la persecución.