Acusada en el extranjero de un crimen que no cometió, Marcia es condenada a 35 años de prisión. Esteban, su marido, la considera no solo una asesina sino una adúltera, que mató a su amante para cubrir su traición. Veinte años después, un abogado logra tramitar la libertad anticipada y Marcia vuelve al país, decidida a recuperar a sus hijos y limpiar su nombre. ¿Encontrará la felicidad convirtiéndose en La Madrastra o vivirá una nueva condena?