Tres años pasan, el tiempo fluye como un río sin que nos demos cuenta. ¿Sin talento? ¡No, un genio! Una constitución rechazada por los dioses. ¿Un cuerpo inútil? ¡No, un cuerpo divino! El mundo como enemigo, luchando solo en todas direcciones. ¡Debe recuperar su dignidad! Cultivación marcial inversa divina, suprema sobre el mundo desde el pasado hasta el presente. ¡Un viaje hacia la divinidad, moviéndose sin restricciones y sin igual! ¡Un día reiré, y me reiré de los cielos! ¡El cuerpo divino logrará la culminación, para romper el universo!