La tranquila ciudad portuaria de St. John’s, en Terranova, está cambiando. Aunque la llegada del petróleo ha llenado sus arcas, también ha sacado a la luz a los corruptos; al fin y al cabo, donde hay dinero, hay gente sin escrúpulos. Y quien está echando una mano para poner orden es el detective privado Jake Doyle, quien, con la ayuda de su padre y socio en la agencia Doyle P.I. Firm, se encarga de todo tipo de casos —con algún que otro homicidio de vez en cuando para que la cosa no pierda interés—.