Justiniano I fue emperador del Imperio Romano de Oriente y uno de los grandes transformadores de su tiempo. De origen humilde, soñó con restaurar la grandeza de Roma y no se quedó corto: reformó el sistema legal con el Corpus Iuris Civilis, base del derecho europeo durante siglos, reconquistó territorios en África e Italia y levantó monumentos como Santa Sofía. Pero su reinado también estuvo marcado por la violencia y el caos: la revuelta de Niká, que acabó en masacre, guerras interminables, crisis religiosas, y una peste devastadora que arrasó Constantinopla y que él mismo sobrevivió. Por no hablar de su enemiga: el cachalote Porfirio. ¿Fue un visionario que sostuvo el imperio cuando todo se derrumbaba o un gobernante que quiso abarcar demasiado? Para hablar de él nos acompañan Gonzalo Soriano, historiador medievalista y bizantinismo y presentador del podcast Arde Bizancio; y Gakian, humorista, creadora de contenido y presentadora.