Todos los intentos por encontrar un nuevo profesor de literatura para el colegio terminan en desastre. Con la llegada de Raquel parece que la búsqueda ha tocado a su fin: los estudiantes confunden a la nueva docente con una compañera más. Lo que es innegable es que Raquel no pasa desapercibida para nadie, especialmente para Raúl, quien se siente atraído por ella.
Diego le pide a Santiago que invite a Carmen a cenar; su intención es que su suegra se anime después de la marcha de Francisco. Santiago acepta el reto sin contar con que pronto dará lugar a un malentendido: Carmen piensa que él está enamorado de ella y viceversa.