Desde su creación en 1981, el festival Montpellier Danse ha convertido la ciudad francesa en capital internacional de la coreografía y la danza contemporánea. La pandemia del coronavirus ha impedido las festividades previstas para la celebración de su 40.º aniversario, pero su director, Jean-Paul Montanari, se ha empeñado en imaginar otro festival: una versión reducida, rebautizada como "40 bis", y repartida a lo largo del otoño.