Claude Monet hizo famosos los escarpados acantilados de Étretat, en Normandía. Pero este encantador pueblo costero de 1.000 habitantes está ahora asfixiado bajo el peso del mito cultivado por los artistas desde el siglo XIX. Con más de un millón de turistas que lo visitan cada año, los habitantes y el entorno empiezan a sufrir las consecuencias del turismo masivo.