Gran viajero en busca de la luz, Henri Matisse recorrió el mundo, desde Marruecos hasta Tahití en busca de luz y colores. Su expedición le inspiraría más tarde sus gouaches recortados, antes de su última obra de arte total, la capilla del Rosario de Vence, donde crearía vidrieras, esculturas, objetos litúrgicos e incluso casullas para los sacerdotes en un testamento espiritual y artístico. Retrato de este gran pintor francés, que no dejó de reinventarse combinando sensibilidad y apertura.